El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo se les vean los huesos, la sangre...


[Federico García Lorca]



El problema es que, aunque los veas venir, no estás preparado para los grandes momentos. Nadie pide que su vida cambie, en realidad no, pero cambia. ¿Entonces que somos?¿tontos?¿muñecos? No: llegarán, los grandes momentos, eso es inevitable. Lo que cuenta es lo que hagas después. Es entonces cuando descubres quién eres.

lunes, 11 de mayo de 2009

Ausencia teatral

En el vestuario mi corazón late, presión de un buen comienzo, cambio próximo.
Mi alma grita por escapar, salir y dejar entrar al extraño ansiado.
Cierro los ojos y, concentrada, olvido los pesares y problemas cotidianos.
No soy yo ni lo seré cuando mi ser aúlla mientras mi cuerpo aletea incesante al compás del ritmo de la vida.
Tal vez bien, tal vez mal, tal vez.
No sé nada, y sin saberlo lo sé todo, soy más que nunca la eterna indecisa, más que nunca poeta entre las sombras.
Vuelvo. Abrazo amigo despertando mis sentidos.
Podríamos sentir tanto, podría llorar tanto, PODRÍA.
Corazón alegre.
CON LA VIDA DEL OTRO, y qué lo digas.
Reverencia, aplausos, tu mirada, calor, telón.

FIN DEL ESPECTÁCULO.


Ausencia teatral. Melancolía.






Gracias por devolverme una ilusión perdida. Insociable sociabilidad.

jueves, 7 de mayo de 2009

A veces..

Aunque suene a tópico las mejores cosas ocurren cuando menos te lo esperas...
Porque continuamente nos rodean pequeños momentos que hacen que esta vida tenga sentido, no nos podemos quedar siempre en una poesía de tragedias, tan grandiosa que al final hable de cosas ajenas a nosotros.
Una de las más grandes poesías que nunca he leído.
Jose Agustín Goytisolo, un gran poeta del que muchas veces nos olvidamos.

A veces
alguien te sonríe tímidamente en un supermercado
alguien te da un pañuelo
alguien te pregunta con pasión qué día es
hoy en la sala de espera del dentista
alguien mira a tu amante o a tu hombre con
envidia
alguien oye tu nombre y se pone a llorar.
A veces
encuentras en las páginas de un libro
una vieja foto de la persona que amas
y eso te da un tremendo escalofrío
vuelas sobre el Atlántico a más mil kilómetros
por hora y piensas en sus ojos y en su pelo
estás en una celda mal iluminada y te acuerdas de un día luminoso
tocas un pie y te enervas como una quinceañera
regalas un sombrero y te pones a dar gritos.
A veces
una muchacha canta y estás triste y la quieres
un ingeniero agrónomo te saca de quicio
una sirena te hace pensar en un bombero o en-un equilibrista
una muñeca rusa te incita a levantarle las faldas a tu prima
un viejo pantalón te hace desear con furia y con dulzura a tu marido.
A veces
explican por la radio un historia ridícula
y recuerdas a un hombre que se llama Leopoldo
disparan contra ti sin acertar y huyes pensando en tu mujer y tu hija
ordenan que hagáis esto o aquello
y enseguida te enamoras de quien no hace ni caso
hablan del tiempo y sueñas en una chica egipcia
apagan lentamente las luces de la sala y ya buscas la mano de tu amigo.
A veces
esperando en un bar a que ella vuelva
escribes un poema en una servilleta de papel muy fino
hablan en catalán y quisieras de gozo o lo que sea morder a tu vecina
subes una escalera y piensas que sería bonito que el chico que te gusta te violara antes del cuarto piso
repican las campanas y amas al campanero
o al cura o a Dios si es que
existiera
miras a quien te mira y quisieras tener todo
el poder preciso para mandar
que en ese mismo instante se detuvieran todos los relojes del mundo.
A veces
sólo a veces GRAN AMOR.